Los Ángeles del Ocaso son un capítulo sucesor de los Ángeles Oscuros. Los primeros registros del capítulo los sitúan en la Tercera Fundación pero todo indica que operaban de manera independiente tras la Purga posterior a la Herejía de Horus.
Los Ángeles del Ocaso son un capítulo basado en flota y, en numerosas ocasiones, se ha declarado capítulo en Cruzada. Como cualquier Capítulo Astartes, es ducho en todas las artes de la guerra pero se ha especializado en tácticas de destrucción de la estructura de mando enemiga, ya sea mediante precisos asaltos o a través de operaciones encubiertas de asesinato y sabotaje.
Al tratarse de sucesores directos de la Legión de los Ángeles Oscuros se consideran un capítulo de No Perdonados y han adoptado, en parte, la estructura de este tipo de capítulos: un Círculo Interior como organización de mando, el Concilio, y dos alas especializadas equivalentes a la Primera y Segunda Compañía: las Alas del Ocaso.
Su primera compañía puede equipararse al Ala de Muerte en muchos aspectos: desde su nombre, Ala de Ruina (Doom Wing) hasta en el hecho de que todos sus miembros entren en batalla con armaduras de Exterminador. En cuanto al segundo ala, el Ala Espectral (Writh Wing), es completamente divergente al de sus hermanos de batalla No Perdonados: se trata de guerreros especializados en infiltración, subterfugio, sabotaje y asesinato. Aunque valoran el poder de los asaltos relámpagos, los Ángeles del Ocaso integran sus unidades montadas y antigravitatorias no como un ala especializada sino dentro de sus estructura de combate, como cualquier tipo de unidad.
Su divergencia de los No Perdonados también significa divergencia del Codex Astartes. Los Ángeles del Ocaso cuentan con rasgos diferentes, aunque en muchos aspectos similares al texto de Guilliman. Los Ángeles del Ocaso se agrupan por Órdenes, que aúnan a los hermanos de batalla afines a un estilo de lucha, aunque se pueden considerar el equivalente de las Compañías en cuanto a tamaño pero no en cuanto a funcionamiento.
Existen seis órdenes de combate y una dedicada a los nuevos reclutas. La Orden de la Corona Ensangrentada, se especializa en la doctrina de asalto. La Orden de la Espada Enlutada es la más numerosa y sus miembros son expertos en doctrina táctica mientras que la Orden del León Cazador se especializa en la doctrina devastadora, incluyendo el uso de vehículos. El grueso del capítulo está en esta tres órdenes.
La Orden del Sepulcro Eterno aúna a toda la estructura de mando del capítulo: Bibliotecarios, Capellanes y Apotecarios, aunando el cuerpo, la mente y el alma de los Ángeles del Ocaso. Los Dredanoughts son especialmente venerados y forman parte de la Orden de la Cadena Exaltada. Tradicionalmente los tecnomarines también forman parte de esta orden. Finalmente, la Orden del Velo roto está compuesta por pilotos, principalmente de aeronaves pero también de vehículos gravitatorios y terrestes, como las motocicletas. Los reclutas y exploradores forman parte de la Orden del Alba, que funciona como una décima compañía a la antigua usanza.
Cuando van a la guerra, los Ángeles del Ocaso convocan Huestes, normalmente con un cometido o misión. El Concilio determina quién dirige la Hueste y qué unidades tomarán parte de ella. De esta manera las Huestes, o ejércitos, son una combinación de las Dos Alas y las distintas Órdenes. Esta tradición ha permanecido desde hace diez milenios y les ha llevado a sobrevivir. Una vez constituida una Hueste, si es una entidad independiente que actúa en la guerra. Hay Huestes que sólo actúan en una campaña mientras que otras están activas durante décadas o siglos.
Además, el capítulo no cuenta con un Señor o Maestre, sino que está dirigido por dos iguales: los Senescales, que comparten el mando total utilizando a los miembros del Concilio como consejeros. Tradicionalmente cada uno de los dos Senescales pertenece al Ala de Ruina y al Ala Espectral respectivamente.
Los Ángeles del Ocaso se ven a sí mismos como Hijos del León y, por lo tanto, herederos de los caballeros de Caliban. Cargan con la misma culpa que todos los No Perdonados por la traición de Luther y los Caídos pero no de una manera morbosa o exacerbada como sus primos. El Capítulo considera que los Ángeles Oscuros fracasaron en proteger Terra y Caliban. Están convencidos de que su deber es seguir las órdenes del Emperador y de Lion El Jonson y proteger a la humanidad de los enemigos que acechan, sólo así podrán recuperar su honor perdido como Legión.
Por este motivo, sus tradiciones y costumbres se basan en el honor caballeresco y en la lucha constante por el Imperio y por los Ángeles Oscuros. Esto ha hecho que, aunque reacios a tomar el mando y liderar, siempre se han mostrado abiertos a luchar con otros aliados imperiales e integrase en sus ejércitos. Dentro de sus doctrinas esto se llama Voto del Servicio.
Por supuesto, los Ángeles del Ocaso son fieros perseguidores de los Caídos, aunque no hasta el punto de abandonar a sus aliados y romper su Voto de Servicio. Para consagrarse a esta búsqueda también han hecho el Voto de la Caza, que los pone al servicio de los No Perdonados y, en concreto, de los Ángeles Oscuros, centrándose especialmente en recabar y obtener información y prisioneros para trasladar a La Roca. Este voto también puede aplicarse a otros enemigos del Imperium.
El Servicio y la Caza, son perfectamente válidos para los Ángeles del Ocaso y acordes a sus doctrinas de combate ancestrales. Ambos Votos son el camino a recorrer en su búsqueda por la expiación de su honor perdido hace diez mil años. Y así lo expresan en su grito de guerra:
Somete a tu enemigo. Expía tu honor.
Alto Gótico
Angeli de Tenebris
Hostem domare, Honori expia
Bajo Gótico
Angels of Dusk